Las Manos de mi Virgen

Son tus manos, palomas que en vuelo
encienden con amor el corazón,
y hacen que vibre lleno de emoción
con la esperanza de alcanzar el Cielo

Ellas hacen reales los anhelos
y al consolarte lleno de ilusión,
quisiera ser tu rosa de pasión
o la gracia gentil de tu pañuelo.

Tus manos nos arrastran cada día
hacia ti, que eres Amparo de verdad
de esperanza y de amor, Virgen María.

Ellas nos mostrarán por tu bondad,
el fruto de tu vientre, Madre Mía,
que nos dará feliz eternidad.

Manuel Álvarez-Ossorio