Como indican nuestras Reglas, el objeto y principal es el culto público y solemne al Señor y la Virgen, en sus piadosas imágenes del  Santísimo Cristo de las Almas  y  María Santísima de Gracia y Amparo, tendrá como base el profundo amor a Jesucristo Sacramentado, coadyuvado en la memoria y meditación atenta de las afrendas que Cristo Nuestro Señor sufrió en su Pasión y, de modo especial, su muerte, resurrección, y en los dolores que afligieron el corazón de Madre de la Virgen Nuestra Señora.

A estos primeros Titulares acompañaron posteriormente San Francisco Javier y María Inmaculada por ser consustancial la Hermandad con la Congregación de María Inmaculada y San Francisco Javier (Javieres) de Sevilla.